- Leif Eriksson Vivanco encontró junto a su esposa, Agnes Dransfeld, nuevos caminos profesionales donde logró crear a través del pisco Atacameño, un espacio de la cultura chilena en Alemania.
- Los piscos de Atacama que estuvieron en esta muestra son: Paitanas, Mulet, Coquena y Thomas grey.
En diciembre de 2025, Leif Eriksson Vivanco tras cuatro años viviendo en Alemania y enfrentarse a una realidad laboral compleja, pudo cumplir sus sueños. Fundó una pequeña empresa de importación y organización de eventos en la ciudad de “Leutkirch mi Allgäu”. El objetivo fue generar un espacio laboral y además, dar a conocer y distribuir en ese país el pisco, un destilado con denominación de origen protegida procedente de su región natal, Atacama.
«Para nosotros, con mi esposa Agnes, al llegar hace cuatro años al país, fue un verdadero choque de realidad descubrir que, siendo un profesional cualificado, no era tan fácil encontrar un puesto de trabajo adecuado», comentó Eriksson.
Leif como hijo de Atacama, no se rindió. Por eso, mientras no podía trabajar como ingeniero, incursionó en el sector gastronómico, en el Stadtwirt de Bad Wurzach, junto a Ahmed Ajhaan, que le permitió mejorar considerablemente su alemán y también familiarizarse con el dialecto suabo.
«Este proyecto me permite seguir conectado con mi tierra», contó Leif, quien en enero del año 2026, se reunió con el presidente de la Asociación de Productores de Pisco de la Región de Atacama.
“Luego tuve la oportunidad de un encuentro con representantes de ProChile en la feria “ProWein de Düsseldorf”. Después recibí una invitación para participar en un viaje de una semana a Chile dirigido a importadores. Finalmente, pude concretar un proyecto que cuenta con el apoyo de una campaña de “ProChile”, organismo del Ministerio de Relaciones Exteriores encargado de promover los productos chilenos en el extranjero”, destacó Eriksson.
Es así como el pasado 13 de julio cumplió su primer Hito empresarial, organizar su primer evento en tierras alemanas “Andenzeit, Pisco de Chile” de la campaña First Spirit de ProChile.
«Quería que fuera una verdadera experiencia cultural chilena, no solamente la degustación de un producto», subrayó Eriksson Vivanco.
Es por eso que, el evento que se realizó en el “Café Bock”, contó con 35 invitados, destacando la presencia de profesionales de la gastronomía y del comercio de bebidas, tales como los empresarios de Leutkirch “Gottfried Härle” y “Robert Wünsche”. Asimismo, estuvo presente el chef estrella de Leutkirch “Fabian Weilandt”, jefe de cocina del hotel de cinco estrellas «Der Sonnenhof», Bad Wörishofen.
En la actividad no sólo hubo intercambio profesional y comercial sobre este tradicional destilado de Atacama, sino que también hubo deliciosas empanadas, música chilena y una presentación de cueca, el baile nacional de Chile, por un grupo de danza que viajó desde Múnich.
Por último, Eriksson Vivanco no es completamente nuevo en este ámbito. Ya que en Copiapó, se dedicaba, como actividad paralela y a pequeña escala, a la elaboración de hidromiel. El espíritu emprendedor y la apertura al mundo parecen venirle de familia. Su padre, un sueco y también ingeniero, realizaba perforaciones exploratorias para distintas empresas y viajaba por todo el mundo. Su madre chilena, también fue emprendedora y trabajó en diversos rubros, desde una peluquería hasta una planta de revisión técnica.
«Comenzar nuevamente desde cero a los 45 años representa para mí un gran desafío y, al mismo tiempo, una gran oportunidad para hacer algo nuevo. Por eso estoy muy agradecido», finalizó, Leif Eriksson Vivanco.








