Nassib Segovia Moreno
Director de Escuela de Negocios Universidad UNIACC
El MOP propone subir en 75% los límites del Registro de Contratistas para ampliar la competencia en licitaciones de obras públicas. En segunda categoría de Obras Mayores, el límite pasaría de 80.000 a 140.000 UTM, una buena noticia para un sector que necesita recuperar dinamismo y sumar empresas capaces de competir.
Desde la perspectiva del emprendimiento hay un punto que merece atención, porque si bien la exigencia de capacidad económica seguirá siendo equivalente al 15% del límite de cada categoría, una empresa que hoy acredita 12.000 UTM deberá llegar a 21.000 UTM para mantenerse en ella. Es un salto patrimonial considerable que podría hacer que algunas compañías bajen de categoría aun cuando mantengan su experiencia, sus equipos y su capacidad para ejecutar obras, porque una empresa puede crecer y mejorar mucho más rápido de lo que crece su patrimonio.
El MOP ya había probado una apertura similar, permitiendo que empresas de tercera categoría participaran en licitaciones de segunda y cerca del 30% de las ofertas provinieron de ellas sin afectar la ejecución de los contratos. A la vez, de los 50 contratistas de Obras Mayores y 44 de Obras Menores que podrían bajar de categoría, solo 33 y 9 habían participado en licitaciones durante los últimos años, por lo que el impacto inmediato podría ser menor de lo que sugieren las cifras iniciales.
El desafío del MOP no termina en abrir más licitaciones, sino en evitar que las nuevas exigencias financieras frenen a empresas que ya han demostrado su capacidad para ejecutar obras. De poco sirve ampliar las oportunidades si quienes buscan crecer no cuentan con las condiciones para aprovecharlas, porque el emprendimiento necesita algo más que puertas abiertas y también oportunidades reales para crecer








