26 DE OCTUBRE…  ¿DIA DE ATACAMA…?

Supuestamente, hoy la región de Atacama debería amanecer embanderada, tal vez con un feriado regional y, sobre todo, con la manifestación de alegría por parte de la ciudadanía ante la efeméride en conmemoración.

Sin embargo, a la luz de los hechos,  nada de eso ocurre, ante la infructífera imposición del 26 de octubre como Día de Atacama, instaurada entre cuatro paredes por el Consejo Regional de Atacama el año 2000, acogiendo la proposición de un grupo que se da en llamar estudiosos de la historia regional y que, en esa ocasión, se tomó de por sí y ante sí la representación del sentir ciudadano sobre esta fecha que, idealmente, debiera unir a los atacameños en torno a la bandera azul y la estrella dorada que sirvió de emblema de lucha en la Revolución Constituyente de 1859 al gran caudillo regional Pedro León Gallo.

Desde el día uno he sido crítico de esta acción emprendida por esta agrupación que se arrogó el derecho de elegir la fecha, sin considerar la opinión de los verdaderos historiadores de Atacama, me refiero a aquellos que han gastado suela de sus zapatos buscando los vestigios y las raíces de la historia misma de Atacama en sus cerros, en los socavones mineros, en las altitudes de la cordillera o en los confines de nuestro extenso desierto, como debió haber ocurrido, al no existir una instancia ciudadana de participación abierta.

Hago especial mención de este punto, ya que NINGUNO de nuestros grandes, estudiosos, dedicados e ilustres historiadores fue consultado en esa oportunidad por este grupo. Cito entre los inconsultos historiadores, como botón de muestra, a Jorge Zambra, Kadur Flores, Mario Rojas y Alberto Tapia (Vallenar), Alejandro Aracena (Tierra Amarilla), Oriel Álvarez Gómez, Tussel Caballero y Vidal Naveas (Copiapó), Omar Monroy (Chañaral) y Oriel Álvarez Hidalgo (Freirina). Ellos habrían tenido mucho que decir, habrían también aportado su parecer y, sobre todo, le habrían dado el soporte histórico y moral a la iniciativa, no así el CORE que no cuenta con “expertos” en historia en sus filas.

Según los autores de la idea, los principales ejes para la instauración de día de Atacama, el 26 de octubre, fueron los siguientes:

1.- Toma de posesión de Pedro de Valdivia, en el Valle de Copiapó, el 26 de octubre de 1540.

2.- Fundación del Puerto de Chañaral el 26 de octubre de 1833, límite norte de Chile.

3.- Fundación de la comuna de Alto del Carmen el 26 de octubre de 1979.

4.- Fundación de la Universidad de Atacama, originalmente como Escuela de Minas el 26 de octubre de 1857.

Sin embargo, a mi juicio, el Día de Atacama, más que relevar estos acontecimientos como ejes de la determinación, viene a restarles importancia y significación histórica a todos y cada uno, porque se SUPERPONE a ellos que, en contraste, sí tienen un fundamento histórico arraigado y, por ende, una bien ganada tradición en el tiempo.

Se dijo que el día de Atacama “es un intento cívico por recuperar y construir identidad y con ello sentido de pertenencia de Atacama con sus distintos territorios (…) El día de Atacama debería generar sinergia (…) y para proyectar la región buscando nuestro desarrollo integral y sustentable”.

No se puede desconocer que el objetivo principal es plausible y racional, pero la forma en que fue ejecutado -sin participación ciudadana plena- le restó fuerza, identificación y valoración ciudadana… sino que lo digan los  vanos 21 años que se cumplen desde entonces sin que, hasta ahora, tenga relevancia alguna, salvo para el grupo que se arrogó la determinación al creer que sus nombres quedarían para siempre en el bronce de la historia como los pensantes y creadores de esta insustancial fecha conmemorativa.

Creo que lo ideal hubiese sido integrar, dialogar y convencer… Ah.. saludos en su dia a los vecinos de Chañaral y Alto del Carmen.

 

SERGIO ZARRICUETA ASTORGA

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